De todo el cuerpo pictórico de Llorenz, la serie impulso se caracteriza por poseer fuerza, dinamismo y varias capas de pintura en distintas intensidades y tonalidades, normalmente muchas de estas pinturas han sido realizadas en varias fases o días de trabajo. Impulso forma parte de uno de los procesos pictóricos más ejecutados por el artista, y desde una lectura subjetiva podríamos pensar que tras los trazos accidentados y en algunos otros casos intencionados por el pintor.
En estas obras se puede encontrar, un estado de ánimo intrincado, sobre estimulado o eufórico en la que Llorenz aplica colores vivos y contrastes fuertes. Esta serie refleja una complejidad cromática, llena de texturas, profundidad y en algunos casos armonía.